Miguel Ángel Perdiguero, presidente de APATZ: «Espero que el mal sueño de la pandemia se acabe de una vez»



Entrevistamos al nuevo presidente de APATZ, que ocupa el cargo tras la jubilación del anterior dirigente, Mariano Morón

  • Se ha convertido en el nuevo presidente de la entidad tras la jubilación del anterior dirigente, ¿no es así?

Sí, en este caso los estatutos de la entidad establecen que si el presidente dimite o de jubila, es el vicepresidente el que debe asumir el cargo hasta la siguiente asamblea. En este caso, como el presidente Mariano Morón se ha jubilado y yo era el vicepresidente, en estos momentos ocupo yo el cargo de presidente.

En marzo ya nos tocaba tener elecciones pero estamos en plena vorágine de pago de subvenciones y demás, y nos parecía más oportuno alargar esta situación.

Llevo ocho años con Mariano en la misma ejecutiva y anteriormente estuvimos también en la junta directiva, el como presidente y yo como vicepresidente, hace unos 22 años.

  • ¿Cómo afronta estos meses como presidente?

Por el momento son tres meses nada más; la etapa es una continuidad. Ahora estamos con el pago de subvenciones que quedan pendientes de 2021, que fueron para los coches adaptados y eléctricos y estamos trabajando también en una aplicación.

En marzo se celebrarán elecciones y de momento hay dos candidaturas que se presentan. Muchos creen que durante estos años hemos gestionado bien las cosas, así que volveremos a presentar nuestra candidatura para estos 4 próximos años que vienen.

  • ¿Qué propuestas contempla su candidatura?

Principalmente es una candidatura continuista. Nos preocupa mucho recuperar la movilidad y mantener las subvenciones del Ayuntamiento para coches eléctricos, de gas e híbridos. Este año se contempla una cantidad de 10.000 euros a cada vehículo eléctrico y 400 euros para los híbridos, los gas y otras modalidades. Además, también hay una ayuda de 8.000 euros para taxis adaptados. Así que, en definitiva, queremos seguir manteniendo este tipo de subvenciones que ayudan tanto al gremio.

  • La relación entonces con las administraciones es fluida, ¿no?

Sí, la relación es muy buena, tanto con el Gobierno de Aragón, como con el Ayuntamiento de Zaragoza. De hecho, este año hemos trabajado y hemos hecho una ley del taxi, también el decreto ley para las VTC, y hemos adaptado el reglamento municipal al ley del taxi. Por lo tanto, la relación es muy fluida. Aún así, nos queda pendiente recuperar la movilidad, también ver si el decreto Ábalos se cumple o no. En cualquier caso, nosotros estamos a la expectativa para ver qué sucede.

  • A nivel VTC, ¿cómo está la situación en Zaragoza?

Zaragoza no es Madrid ni Barcelona. Aquí vinieron unas 20 VTC pero les pilló la pandemia y ahora mismo hay unas 5 trabajando. Pero, afortunadamente, al igual que con las administraciones, también tenemos muy buena sintonía con la Policía Local. De vez en cuando hacen alguna inspección y siempre advierten alguna irregularidad.

El volumen de negocio es muy pequeño en Zaragoza. Aquí en Aragón hay 200 y pico autorizaciones de VTC pero están todas trabajando en otras comunidades, como Madrid. De momento aquí solo opera Cabify pero la verdad es que la inmediatez que ofrece el taxi es lo que convence más a los usuarios de Zaragoza.

  • ¿Y cómo es la situación del taxi? ¿Han recuperado ya la normalidad?

Pues estábamos contentos porque habíamos recuperado la parte de los congresos, también se había recuperado la totalidad de los aves, que nos da mucho trabajo. Esto nos hacía pensar que íbamos de camino a recuperar parte de la actividad que teníamos antes de que llegase la pandemia, pero de la noche a la mañana han vuelto a cerrar el ocio nocturno, han reducido el aforo y esto nos repercute negativamente a nosotros.

Parecía que se empezara a recuperar la normalidad pero hemos vuelto a caer en picado. De hecho, nosotros nos hicimos una autorregulación porque sino no podríamos subsistir. Si estuviésemos todos en la calle la situación sería mucho más complicada todavía.

  • ¿Cómo espera que sean los próximos meses?

Quiero ser optimista, espero que el mal sueño de la pandemia se acabe de una vez y todos los sectores podamos recuperar nuestra actividad. Si el ocio, la restauración y el turismo empiezan a repuntar, significará que la economía prospera y, consecuentemente, nosotros mejoraremos también.



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