El colectivo logra subsistir gracias a los ahorros conseguidos durante el verano

A la espera de la llegada del buen tiempo y, con él, de los turistas, los taxistas de la isla están superando el invierno como buenamente pueden. Como todos los años.

Al colectivo no le queda otra que armarse de paciencia. En la parada de la avenida Bartomeu Rosselló, Sergio Cañada aseguró que ve todo como siempre en esta época. De igual opinión era Javier González, para quien «los inviernos son siempre muy tranquilos y de enero a marzo siempre es lo peor».

Estos meses, el gremio se tiene que contentar con hacer viajes al hospital, al aeropuerto y «algo» los viernes y sábados por la noche, dijo este taxista. González aseguró que en ocasiones se llega a pasar dos horas esperando por un viaje de cinco euros.

Desde otro taxi, para María Jesús Martínez los inviernos «son siempre iguales». Según dijo, descontando el aeropuerto y el hospital, o algún trayecto para algún equipo deportivo que venga a Ibiza a disputar un partido, no hay mucho más que rascar, y, además, los recorridos son básicamente urbanos. Siendo así, no extraña que se vean obligados a ahorrar dinero durante la temporada de verano para subsistir durante el invierno, porque, de otra forma, coincide la mayoría del gremio, no se podría.

Un taxista asalariado que prefirió mantenerse en el anonimato criticó al Ayuntamiento de Ibiza por quitar esta parada para poner el carril bici «en vez de ayudar al sector». También arremetió contra la normativa impuesta por el Consistorio en Vila para las libranzas y le pidió que se centre en asuntos más importantes, como desatascar la Avinguda de Santa Eulària des Riu. En la calle, se podía escuchar a taxistas preguntándose dónde se iban a poner este verano con el cambio de parada y la llegada de todas las licencias estacionales. Durante la estancia de Periódico de Ibiza y Formentera en este lugar, dos personas cogieron un taxi.

No todos los taxistas en la parada opinaban igual. Algunos, por ser nuevos en la isla, como es el caso de Bartolomé Marí, quien dijo desconocer cómo funcionaban los inviernos antes. En otros casos, como Juan Torres, porque, simplemente, «uno tiene que estar contento con lo que tiene».

En la parada de la Avinguda Isidor Macabich, un taxista llamado José y que no quiso decir su apellido reiteró lo expresado por sus compañeros. En suma, que el invierno está siendo «flojo, como antes de la pandemia», y aun gracias, porque, durante el Estado de Alarma, fue «todavía peor».

Quienes mejor lo llevan son los que disponen de un vehículo adaptado para minusválidos, porque les permite realizar los trayectos más largos, habitualmente al hospital o al aeropuerto. Tal es el caso de Víctor Torres, quien, entre todos esos viajes para «gente con dinero», ha notado la diferencia respecto a otros inviernos, cuando no contaba con este vehículo. Este asalariado, que trabaja cuatro días durante ocho o nueve horas y libra dos, está facturando entre 100 y 150 euros al día, de los cuales él se lleva 40. En el transcurso de estas conversaciones, una persona se subió a uno de los taxis de la parada.

«Poco que rascar»
Las palabras de los taxistas fueron refrendadas por el presidente de la Asociación de Taxistas Autónomos de la Ciudad de Ibiza, Alejandro Cardell, quien dijo que el actual está siendo «como cualquier otro invierno». «Hay poco que rascar y sólo queda esperar a que llegue el verano», añadió Cardell, quien se mostró optimista respecto a la próxima temporada, ya que la apertura de las discotecas proporcionará «trabajo las 24 horas» al colectivo. Pese a todo, volvió a cargar contra el concejal de Movilidad, Vivienda y Promoción Económica de Vila, Aitor Morrás, por no haber preparado aún nada para entonces: ni exámenes para chóferes, ni licencias estacionales.

Por su parte, el presidente de la Federación de Asociaciones del Taxi de Ibiza y Formentera, Toni Riera, ratificó que, habitualmente, «los inviernos son duros y deficitarios para el sector». Si a ello se le suman la pandemia y el teletrabajo, todo ello «hace que venga aún menos gente de lo normal», señaló Riera, quien confió en que la temporada sea buena, ya que al final es la que les «da para vivir».

Finalmente, Riera reiteró que «en invierno no se saca nada», por lo que no queda otra que ahorrar durante el verano.

Periódico de Ibiza



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