Imagen de la parada de taxis en la calle Pere Martell de Tarragona. 
GERARD MARTÍ

De momento, están asumiendo los gastos con la esperanza de que a finales de marzo o principios de abril se revierta la situación

Roger Freixa

El gremio de taxistas es uno de los más afectados por el incremento del precio de la gasolina. Desde el inicio de la guerra de Ucrania, el sector del transporte ha aumentado su gasto al llenar el depósito de los vehículos. «Antes nos valía unos 50 euros y ahora nos tenemos que gastar unos 95», explica el presidente de l’Agrupació Ràdio Taxi de Tarragona, David Navarro. Los autónomos vinculados a la asociación, que tal como apunta Navarro reúne el 80% del total de licencias de taxi en la ciudad, de momento están asumiendo los costes de más y, por lo tanto, la situación no está repercutiendo a los clientes. Sin embargo, añade que si la situación no cambia, tendrán que tomar medidas: «Si no se soluciona a corto o medio plazo, tendremos que subir la tarifa».

L’Agrupació Ràdio Taxi, según explica su presidente, lleva cinco años consecutivos con las tarifas congeladas. Sin embargo, hace muchos años que son las más caras del estado español, tal como recoge el estudio anual de la organización de consumidores FACUA. Navarro es optimista y confía en que el Gobierno les ayude y el precio del combustible acabe bajando con el fin de no tener que subir la tarifa. También apunta que, a estas alturas, no ha notado un descenso de clientes, los cuales, teniendo en cuenta la subida de precio de otros productos y servicios de primera necesidad, siguen utilizando los taxis con la misma frecuencia. «De todos modos, todavía no sabemos cuál ha sido el efecto real de la guerra porque es temporada baja, no hay muchos turistas», señala Navarro, quien se mantendrá a la expectativa de cómo avanza la situación. L’Agrupació Ràdio Taxi, que cuenta con un total de 93 coches en su flota, ya sufrió los efectos de la covid-19.

Dificultades por la pandemia
Cuando empezó la pandemia, «sólo podían trabajar un 20% de los taxistas. Hubo casos de gente que tuvo que dejarlo porque no generaba ingresos suficientes», recuerda Navarro. Ahora celebran haber vuelto al 100% y prevén una buena Semana Santa y un buen verano. «El verano pasado decayó el ocio nocturno, los conciertos, los espectáculos… Este verano volveremos a trabajar casi sin ninguna restricción», explica Navarro sobre un sector que depende mucho del turismo.

Los congresos o las reuniones de empresa son otras dos situaciones que permiten a los taxistas encontrar clientes y, por lo tanto, obtener beneficios. El presidente de l’Agrupació Ràdio Taxi, que ofrece sus servicios los 365 días del año, también apunta que el año pasado no se paró ningún crucero en Tarragona, un hecho que les perjudicó, pero próximamente esperan que vuelvan a llegar con cierta normalidad. «Este verano trabajaremos como nunca y la gente volverá a salir porque también tiene ganas», explica con optimismo.

Mientras tanto, el gobierno español estudia fórmulas para reducir no sólo el precio de la gasolina, sino también el de la electricidad y el gas a través de un decreto que se aprobará el 29 de marzo, tal como informó la semana pasada el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños. Los ciudadanos, los transportistas y los taxistas de Tarragona esperan que la rebaja se haga efectiva y no tengan que subir la tarifa del servicio para no perjudicar a sus clientes./Diari més digital

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