La presencia policial duró un mes y tras irse la banda organizada ha vuelto incluso con más presencia en la estación Intermodal

Ahí están. No hay quien los mueva. Como esa fila de hormiguitas a las que soplas pero se rehace en un momento. Pero esta banda pasa factura. “No podéis hacer nada contra nosotros”, es una de las últimas amenazas que los taxistas piratas de la estación Intermodal. Así lo explica Antonio Ortuño, uno de los taxistas legales perjudicados.

“Después de que su medio de comunicación publicara en portada la noticia del daño que nos están haciendo los piratas, el ayuntamiento, junto con la Policía Local, al siguiente día comenzó una vigilancia especial que limpió durante todo este tiempo la zona de piratas. Los agentes estuvieron mañana, mediodía y tarde en la Intermodal”, explica explica Ortuño, quien además forma parte de la directiva del colectivo en la capital, agregando que los taxistas legales lo notaron “bastante en la recaudación diaria”.

Antonio Ortuño explica que cuando los agentes se fueron, “dejaron la Intermodal abandonada y han vuelto con más fuerza, incluso amenazantes, diciendo: ‘Estamos aquí porque no pueden hacer nada’”.El gremio de los taxistas explican que anteriormente a la publicación del artículo en Diario de Almería “no nos hacían caso la de veces que por medio de la asociación se lo hemos reivindicado. Solo se ponen manos a la obra cuando algún medio de comunicación lo pública porque entonces así parece que les da vergüenza de no actuar y cumplir con su obligación”.

Y es que, tal y como explican los taxistas, la recaudación, durante este tiempo en el que la banda estuvo perseguida, ha sido mayor: “Nosotros no olemos un Campohermoso o una Mojonera cuando están ellos. Es muy difícil. Pero cuando ellos no están se hacen muchas más salidas así. Incluso Murcia. Llega la gente, nos los ven, se les echa la hora encima y no tienen más remedio que coger el taxi”, aclara Ortuño, especificando que “todo suma, pero esos viajes son muy satisfactorios para el gremio taxista”.

Antonio explica el proceder de estos taxistas piratas: “Les van preguntando a todos los inmigrantes que ven llegar. Incluso permanecen dentro de la estación o en las salidas de los autocares, también por donde venden los billetes, esperando la salida del autobús… saben hacerlo; y de esa forma captan a los clientes”.

Existen distintas propuestas entre los taxistas para poner el tema encima de la misa definitivamente. Algunos creen que mediante una huelga en la que ningún taxi acuda a recoger clientes a la estación Intermodal sería un modo de presión acertado.

Es casi un asalto que hace uso de coches en estado deficiente. Cuando se abren las puertas de la estación y ven que sale alguien que pinta de cliente potencial rápidamente se dirigen hacía a él para informales que le pueden llevar a cualquier punto de la provincia. Y mientras tanto, los taxistas que pagan religiosamente sus licencias e impuestos… mirando. Y ya están cansados, porque a pesar de sus continuas quejas, nada se está haciendo por ellos.“Nosotros hemos llegado a ponernos allí y durante un tiempo no se acercaban, pero te expones, te conocen y existe riesgo. Aunque ellos te ven ir para allá ahora y se van disparados”, añade Juan Miguel, otro taxista, quien agrega que “la Policía dice que tiene que pillarlos cobrando y realizando el servicio. No sé, si los atosigaran no estarían ahí”. Algo que sí que están haciendo en la actualidad.

Además, hasta que no llegan a completar un automóvil no se marchan al destino, por lo que pueden tener a los clientes esperando media hora o más hasta que consiguen llenar el automóvil, que se encargan de aparcar/esconder frente a la estación de autobuses, en muchas ocasiones usando aparcamientos que en la actualidad están destinados a la administración local o son espacio reservado para talleres, aprovechando el momento en el que están cerrados. En Almería hay taxis piratas en tres zonas, aunque la mayoría se encuentran en la estación de autobuses, también se desplazan hasta el aeropuerto, aunque en menor cantidad para no levantar sospechas. También trabajan en la estación marítima, esperan a que lleguen los barcos de Nador, Melilla u Orán, cogen a los clientes y permanecen poco tiempo en la zona.

Diario de Almería



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