Una pasajera conversa con un taxista en las inmediaciones de la Terminal T4  del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, a 7 de junio de 2021, en Madrid, (España). España permite desde este lunes la entrada de viajeros que acrediten estar vacunados contra la Covid-19 desde terceros países a la Unión Europea y países asociados a Schengen, salvo India, Brasil y Sudáfrica. Las vacunas aceptadas hasta la fecha por la EMA o la OMS son Pfizer, Moderna, AstraZeneca y Janssen, Sinopharm y Sinovac-Coronavac.
07 JUNIO 2021;AEROPUERTO;T4;INTERNACIONALES;VIAJES
Alejandro Martínez Vélez / Europa Press
(Foto de ARCHIVO)
07/6/2021
El taxi se aferra a su monopolio frente a Ayuso: «Hace demagogia, una miseria».

Ya son 2.000 los taxistas registrados en los servicios de Uber y, según esta plataforma, «hacen el doble de viajes que los que operan solo a mano alzada».

ALEX GÓMEZ

Manuel lleva siendo taxista más de 15 años, y cuando La Información le pregunta por su opinión sobre ‘las recetas de Isabel Díaz Ayuso’ para liberalizar los horarios del taxi y potenciar las plataformas digitales de precio cerrado, tal y como hacen las VTC, no es capaz de disimular su indignación: «Nuestras condiciones de trabajo van a ser bastante peores porque nos ponen al mismo nivel que Uber y Cabify cuando no somos lo mismo. Los dirigentes de las VTC trabajaban en los taxis y son los que le pasan la información al Gobierno de Madrid», dice mientras toma un descanso en la estación de Atocha.

En Madrid conviven actualmente taxis y VTC: las últimas ofrecen un servicio a precio cerrado que el usuario conoce antes de contratar el viaje, mientras que los primeros incorporan el coste de las bajadas de bandera, tarifas especiales nocturnas o por operar en estaciones de tren, aeropuertos… Incorporar al sector del taxi a redes digitales y que cada licencia pueda trabajar 24 horas al día los 365 días del año son la base de la propuesta de Díaz Ayuso que, de esta manera, trata de desbloquear un conflicto que se mantiene desde la llegada de los ‘coches negros’ aunque eso suponga darle la puntilla a un monopolio cada vez con menos margen de maniobra.

Las casi 16.000 licencias de taxi expedidas en Madrid han sido, hasta la llegada de los operadores de VTC, una ‘inversión de oro’ que ha experimentado fuertes revalorizaciones al ser transferidas. No obstante, en el nuevo escenario de competencia, su precio ha caído en picado. El plan de Díaz Ayuso, ya ha sido puesto en práctica por una parte del sector que ofrece sus servicios a través de operadores VTC que ha incorporado -algunos desde hace ya muchos años- conductores a turnos, siendo así generadores de puestos de trabajo. Según declara Uber a este periódico Madrid cuenta con más de 2.000 taxistas registrados en sus servicios y, según esta plataforma, «hacen el doble de viajes que los que operan solo a mano alzada», lo que viene a confirmar las tesis de Díaz Ayuso.

Unos datos que se aproximan a los cálculos de la presidenta. El sector del taxi teme que el plan de Ayuso dado a conocer este lunes acabe definitivamente con su monopolio en la capital de España. Según la CAM, usar plataformas digitales supondría elevar los ingresos del taxi de los 4.134 euros mensuales actuales hasta 5.928 euros; es decir, 1.794 euros más (un 43%) cada 30 días. Manuel dice que el sueldo de un taxista se aleja mucho de esas cifras, y asegura que su salario ronda los 2.500 euros: «Y de ese dinero hay que pagar gasolina, revisiones de taxímetros… Además somos autónomos«, asegura mientras apura la última calada de un pitillo. Este taxista calcula que entre IRPF y Seguridad Social puede abonar 700 euros al mes, mientras insiste que las VTC apenas tienen tasas.

Aparte de esta medida, la presidenta de la Comunidad de Madrid busca una liberalización total de los horarios con la intención de que los ingresos diarios por licencia se incrementen en 100 euros, y se creen 3.000 empleos para conductores de estos coches. Actualmente las 16.000 licencias de taxi de Madrid tienen la obligación de no trabajar al menos un día a la semana. La propuesta de la CAM pretende que los profesionales del sector compitan a través de plataformas digitales en igualdad de condiciones con las VTC, que fundamentan su operatividad bajo la fórmula de la precontratación de los servicios que prestan.

Esta idea no convence a Pedro, otro taxista que ronda los 40 años: «Su propuesta es una miseria, es demagogia pura y dura». Cree que es una medida que beneficia a las VTC: «Si ya de por sí hay poca demanda, con 3.000 conductores más vamos a ver cómo se reducen nuestros ingresos». Pedro afirma que su salario se encuentra entre los 2.000 y 3.000 euros, dependiendo del mes, y asegura que puede llegar a tributar hasta 800 euros.  Considera que Ayuso tiene intención de equiparar a los taxis con empresas como Uber y Cabify: «No somos lo mismo por mucho que quiera la presidenta. Nosotros tenemos que abonar unas tasas que ellos no tienen, como la licencia, que hoy rondará los 90.000 euros«, sentencia justo antes de poner en marcha el motor.

En la Federación Profesional del Taxi de Madrid tampoco ha sentado bien el anuncio de Ayuso. Su presidente, Julio Sanz, ha negado que el sector necesite una «liberalización» de los horarios porque perdería «seguridad y calidad». Tampoco Enzo, taxista desde hace unos años, ve con buenos ojos esta medida: «En lugar de perjudicarlo, habría que incentivar y ayudar a un sector que ha sido muy golpeado por la pandemia». José es de una opinión similar y agrega que el servicio también es diferente. También rehúsa la posibilidad de fijar precios antes del servicio: «Yo no puedo calcular si voy a tener un atasco. Imagínate que tengo que llevar a un cliente al Bernabéu un martes de Champions. Tardaría más seguro», cuenta a este periódico./La Información



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