La Serranía Alta-Alcarria (Cuenca) se beneficia ya del Transporte Sensible a la Demanda, un modelo pionero impulsado por la Consejería de Fomento para que los vecinos que residen en las zonas escasamente pobladas puedan acceder a los servicios públicos básicos con una oferta más amplia y reduciendo los tiempos con la participación conjunta de taxis y autobuses. Tras su puesta en marcha en la provincia conquense, el objetivo del Gobierno regional es también impulsarlo en la comarca del Campo de Montiel, pero desde la Consejería de Fomento se asegura que «la falta de acuerdo entre el sector del taxi y las empresas de autocares» está demorando este servicio que se preveía que empezara a funcionar en la provincia este mes de marzo tras prever hacerlo en un principio a finales del año pasado.
«Está todo listo para poner en marcha este tipo de transporte en Campo de Montiel, pero no hay acuerdo entre taxistas y empresas de autocar. Como Administración se podría poner en marcha mañana mismo», argumentan a La Tribuna las mismas fuentes, quienes señalan además que el objetivo es seguir trabajando para que esté funcionando en el próximo trimestre del año.
La delegada de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en la provincia, Carmen Teresa Olmedo, en una reciente entrevista con este diario señaló que se trata de un nuevo servicio de viajeros que «facilitará que los vecinos de la comarca tengan la posibilidad de acceder, a través de una app o desde el propio Ayuntamiento a un transporte sostenible pero también sostenible económicamente». En la provincia Serranía Alta-Alcarria (Cuenca), este modelo pionero permitirá a más de 15.500 habitantes de unos 70 municipios beneficiarse de un servicio de movilidad adaptado a las necesidades. La comarca del Campo de Montiel está formada por 23 municipios y cuenta con una población  de unos 50.000 habitantes.
El presidente de la Federación Regional del Taxi (Fretcam), Manuel García, lamenta el punto de vista de la Consejería de Fomento y asegura que no es cierto que la demora se deba a una falta de acuerdo entre taxistas y empresas de autocares, ya que como presidente de la federación «no he tenido ninguna oportunidad de hablar con las empresas. De momento, no nos hemos sentado en la misma mesa autocares, taxistas y Fomento para abordar el tema. No ha habido ninguna negociación, ni se nos ha dado la oportunidad». «Nosotros estamos dispuestos a empezar a trabajar cuando sea porque como sector tenemos bastante necesidad económica», argumenta.
Asegura que los taxistas habían depositado todas sus esperanzas e ilusión en esta iniciativa, pero lamenta que «las empresas no quieren que el taxi colabore o trabaje en este plan. Quieren monopolizar el transporte con sus vehículos y con los que están adquiriendo como taxis» como así ha ocurrido, subraya, en la provincia de Cuenca, donde este tipo de transporte a la demanda «lo realiza una empresa, que como mínimo tiene nueve taxis propios».
García insiste en que a pesar de que la Consejería de Fomento contó desde un primer momento con el sector del taxi, ahora, lamenta, «los que están poniendo toda la carne en el asador para que este proyecto salga adelante son autocares y Junta. El taxi no ha negociado nada».  Y es que, al parecer, y según las palabras del presidente de la Federación Regional del Taxi, las empresas de autobuses buscan que se contrate con ellas este servicio, y en el caso de que necesiten taxis, «subcontratarnos». «Estamos resignados e indignados de ver cómo el papel del sector de los autocares en Castilla-La Mancha es querer monopolizar el transporte de viajero y con ese objetivo nos quieren apartar de este modelo, como ha ocurrido ya en otras ocasiones, algo que no es justo», subraya.

En Campo de Calatrava. El presidente de la Federación Regional del Taxi (Fretcam), Manuel García, afirma que al sector le ha caído otro jarro de agua fría con la paralización del servicio mancomunado de Campo de Calatrava. Una iniciativa que empezó a gestarse hace ahora seis años como consecuencia de la dispersión geográfica de la zona y de determinados factores socioeconómicos, sobre todo del elevado índice de dependencia y envejecimiento de la población, y que de salir adelante beneficiará a todos los municipios de la comarca dando cobertura a alrededor de 60.000 habitantes.
A pesar de que en 2020 ya existía un borrador, la iniciativa «está paralizada». «Ha pasado mucho tiempo y hay taxistas nuevos y cada uno ahora tiene una visión. Aunque la Administración también debería haberse involucrado más», apunta García.



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