Esta misma mañana, el Gobierno anunció el adelanto a mañana la nueva reunión con el Departamento de Mercancías del Comité Nacional de Transporte por Carretera (CNTC) con “el fin de abordar de forma concreta y definida medidas eficaces y mantendremos el diálogo con los legítimos representantes del sector el tiempo que sea necesario”.

De momento, solo se sabe que hay sobre la mesa un paquete de ayudas de 500 millones de euros en bonificaciones que no se han concretado. El objetivo es frenar el paro aunque la plataforma convocante del mismo no esté presente en las reuniones.

Una reunión, la de mañana, en la que el Comité Nacional del Transporte por Carretera de Viajeros ha solicitado estar representado ya que inicialmente no estaba previsto que se les convocara para este jueves también.

Esto no evitará que el transporte de viajeros por carretera salga a la calle el próximo domingo 27 de marzo en Madrid en una gran manifestación convocada por el gremio de taxistas Antaxi a la que se sumarán otros colectivos. El transporte discrecional se sumará y las VTC con casi total seguridad también.

En concreto, en el CNTC de viajeros están representados Confebús, Direbús y Anetra en el ámbito de autobuses interurbanos; Confebús y Atuc en los urbanos; Confebús en las estaciones de autobuses; Antaxi y Fedetaxi en taxis; Unauto y Feneval en VTC; Anetrans y Anea en transporte sanitario; y CEAV y Fetave en agencias de viajes.

Se trata de la segunda de las dos ramas de actividad representadas en el CNTC, que es el órgano de representación del sector establecido para negociar con el Gobierno. La otra rama es la de mercancías.

Peticiones

Este comité solicitó al Gobierno en un documento al que ha tenido acceso de este medio «la puesta en marcha, de forma urgente, por la administración de medidas ágiles y fáciles de tramitar que permitan a las empresas amortiguar las duras consecuencias de esta grave crisis energética».

Por ello, en cuanto al transporte de viajeros en autobús urbano e interurbano, se considera necesaria y así se solicita, la creación un bono combustible por autocar propulsado por gasoil de 835 €/mes, un bono por autobús urbano propulsado por gasoil de 670 €/mes y un bono por autobús propulsado por GNC de 3.280 €/mes, a lo que habría que añadir 100 € para cubrir el resto de incrementos de la estructura de costes.

En cuanto al transporte sanitario, se solicita un bono combustible por ambulancia de 376 €/mes para ambulancia no asistencial (65% del total) y de 290 €/mes por ambulancia asistencial (35% del total). A ello habría que añadir 75 € para cubrir el resto de incrementos de la estructura de costes.

A su vez, el alquiler de vehículos con conductor (taxis y VTCs) requiere una ayuda concretada como en los demás casos, en un bono combustible, de 350 €/mes por licencia en alta, más 75 € para cubrir el resto de incrementos de la estructura de costes.

El ámbito temporal de estas medidas debe extenderse desde el 1 de enero de 2022 hasta que la inflación del subgrupo de la energía sea igual o inferior al IPC subyacente. En todos los casos, todas estas ayudas deberán quedar exentas de cualquier tipo de gravamen e impuestos.

El transporte de viajeros por carretera justifica que «está padeciendo una crisis sin precedentes desde el inicio de la pandemia, debido a que la principal medida adoptada para evitar la propagación del virus fue la restricción de la movilidad. Como consecuencia de esa medida las demandas se contrajeron drásticamente entre el 90% y 100% dependiendo del tipo de servicio».



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