El malestar en el colectivo del taxi había arreciado en los últimos días. De hecho, rara era la jornada en la que los profesionales no se encontraban alguna luna rota del vehículo al recogerlo por la mañana. «Ochenta robos en diez días es la mayor oleada que hemos sufrido nunca en nuestros coches», apuntó ayer Xisco Rigo, vocal de la Asociación Sindical de Autónomos del Taxi de Mallorca.

Tanto Rigo como su pareja, también profesional del taxi, se han encontrado sus respectivos vehículos con los cristales rotos. «Como medida de seguridad, no dejamos nunca dinero ni objetos de valor en el coche. Entonces el ladrón se enfada y causa destrozos en el vehículo», apuntó.

Diario de Mallorca



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