Hoy es uno de esos días en que me pregunto una y otra vez si ha llegado el final de una etapa o si por el contrario es solo una decepción más como cada vez que pasan cosas que no puedo entender. Ya son 92 meses sin apenas parar ningún día en esta nave tan especial que se llama Elite Taxi Barcelona y una vez más me encuentro en un momento donde me planteo cosas muy difíciles.

Parece mentira que después de tanto tiempo todavía me sorprenda por algunas cosas de compañeros, pero lo cierto es que en mi cabeza no entra que normalicemos lo que a nosotros no nos gusta que nos hagan. Desde Elite estamos luchando en contra de los que usan vacíos legales para reventar mercados que no son su sector de actividad. No nos gusta la intrusión de las VTC en nuestro sector, ni tampoco estamos de acuerdo con que estas empresas se ofrezcan como taxi, VTC, reparto de comida, mensajería, bici, patinetes, etc. La razón es que eso se está haciendo, forzando la ley y además porque sabemos que esas actuaciones son avariciosas ya que pretenden quedarse con el trabajo de otros y solo traerán pobreza para propios y ajenos.

Siempre he pensado que para estar en la junta de Élite Barcelona hay que ser de una pasta especial ya que el ritmo es frenético, las decisiones que tomas afectan a muchas familias y siempre tienes que estar dispuesto a soportar cosas que poca gente está dispuesta a tragar. Para mí es una gran responsabilidad y me lo tomo muy en serio porque tengo muy claro cuál es el cometido de esta asociación y lo que debe pasar para que se mantenga en el tiempo y sea la herramienta que el sector necesita para hacer frente a todos los ataques que sufrimos.

Elite Barcelona es especial por su entrega, organización, rigor, respeto, perseverancia, exigencia, independencia, paciencia, lealtad, empuje, firmeza, coraje, dedicación, insistencia, experiencia, capacidad de hacer alianzas, moverse en los despachos como nadie, trazar estrategias y nadar en el barro, pero sobre todo para algunos es un sentimiento y saber siempre cuál es tu sitio y que nada ni nadie te mueva de ahí.

Élite Barcelona ha llegado donde nadie ha llegado y siempre desde el convencimiento que la fuerza colectiva es el único camino para salir adelante, pero la gestión de los tiempos de esa fuerza es fundamental para llegar al éxito, cosa que supone un desgaste muy intenso y sinceramente…. estoy cansado, pero no de luchar contra todo lo de fuera, si no de luchar con lo de dentro.

Hace casi dos años Elite Barcelona estaba muerta en vida con unos problemas internos muy fuertes y algunos decidimos cerrar filas y no saltar del barco y llevarlo adelante como fuera. Han sido unos meses muy duros donde nos hemos tenido que apoyar y no dejar caer al de al lado. Pasamos un proceso donde tuvimos que luchar contra nuestras propias contradicciones y darle la vuelta a todo el funcionamiento de la asociación y hoy por fin podemos decir que Elite Taxi Barcelona está muy bien estructurada, saneada y con unas bases muy sólidas y esto es gracias a que nuestro inconformismo a desaparecer y tirar por la borda tanto esfuerzo ha podido con todo. Y eso ha sido gracias a la confianza de esos más de 500 socios/as que hoy son el corazón de la organización y gracias a ellos/as Élite Barcelona seguirá marcando una época en el sector y no se quedará en un movimiento más como otros que el sector ha visto pasar y que cuando la cosa se complicó no supieron continuar construyendo lo que este sector necesita. Y es que muchas veces tienes que tragar sapos y culebras para seguir adelante cuando otros se pasan el día criticando a otras organizaciones que si que han aguantado en el tiempo y no precisamente por arte de magia si no por el apoyo de sus asociados.

Creo que tenemos un problema y es que alguna parte del sector se han estado viniendo arriba durante mucho tiempo y ahora tienen una perspectiva de las cosas que colisionan directamente con los intereses del sector ya que las decisiones puramente comerciales a veces chocan con las sindicales y es en estos momentos es cuando la responsabilidad de Élite crece y hay que actuar ya que nuestras obligaciones, esas que asumimos son globales y colectivas por eso nos presentamos a llevar el timón de una asociación o ser los representantes máximos del sector por decisión del taxista democráticamente.

El taxi lleva personas y nunca puede confundir a la opinión pública con publicidad engañosa porque no somos una empresa de paquetería y estas tonterías, caprichos o malas planificaciones crean un impacto que va mucho más allá de lo puramente comercial. El Taxi debe predicar con el ejemplo y no podemos hacer exactamente lo que nosotros denunciamos que nos hacen los demás a nosotros. Cuando uno denuncia algo siempre debe estar legitimado, si no, pierde la credibilidad y eso hoy es uno de los mayores valores que tenemos. Pero esto no es lo peor de todo, lo peor es que aceptemos y normalicemos estas prácticas y nos convirtamos en lo mismo que nuestros enemigos sin ni siquiera saberlo. Para evitar este tipo de cosas existe Élite precisamente y esto es lo que debemos tener muy claro para que el sector no pierda todos esos pilares que son fundamentales para sobrevivir.

El desconocimiento, corporativismo desenfrenado y autoengaño acabará con la esencia de servicio público del taxi si no le ponemos remedio y es que las cosas hay que decirlas para que se entiendan. Este nuevo movimiento de Taxi Ecologic ha despertado a los pesos pesados del transporte de todo el estado y las únicas consecuencias que puede traer son negativas y que lo que hasta ahora es legal se vuelva ilegal simplemente por pisar el terreno de otro sector que presta un servicio que no es el nuestro y se defenderá contra el intrusismo igual que nos defendemos nosotros del que sufrimos.

El ser humano tiende a defenderse cuando se siente atacado y aquí no hablamos de legal o ilegal porque vacíos legales hay en todas partes y los taxistas lo sabemos bien porque llevamos años sufriéndolo. No podemos perder la ética profesional de la que tanto sacamos pecho o nos estallara en la cara por la puta codicia que siempre nos lleva al mismo sitio.

Después de esta larga carta en la cual intento transmitir lo que siento y dejando muy clara la posición que he adoptado, pongo mi cargo a disposición de la junta directiva por diferencias en criterios que para mí son totalmente incompatibles con lo que significa una responsabilidad tan grande como es llevar la voz de un colectivo de tantos miles de familias de manera uniforme y global sin ser influido por ningún interés personal o comercial de ninguna índole.

En ningún caso este paso que he decidido dar es un adiós. Creo firmemente en lo que hago y me mantengo firme en mis convicciones e iré con ellas hasta donde sea necesario desde la posición que sea siempre que haya taxistas que creáis que estamos en el camino correcto.

Gracias por leer esta carta que me sale de la cabeza y del corazón.

TITO.



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