El consejero delegado de la empresa, Jaime Banús, defiende que el Gobierno madrileño está de parte de las VTC y aprobará una regulación que las favorezca

A la entrada con fuerza de un tercer operador en las principales ciudades españolas, el estonio Boltque cuenta con una ingente cantidad de financiación y ataca a los ya establecidos Uber Cabify, se suma los conflictos contractuales entre Cabify y uno de sus hasta ahora principales aliados: la compañía de licencias de vehículos con conductor Grupo Auro.

Esta empresa, que agrupa un total de 2.100 licencias VTC entre Cibeles Comfort Cars y Aurodio un golpe de fuerza hace una semana al desconectar los 1.000 VTC de Cibeles del sistema de Cabify, que desde el viernes 21 de enero trabajan con Uber y Bolt, además de con la propia aplicación de Auro.

La desconexión de Cabify se fundamenta, según Auro, en una de las cláusulas del contrato: la referida a un cambio del control de la compañía, tras la salida de dos de sus principales ejecutivos, el exdirector general y exdirector financiero Juan Ignacio García Braschi y el exvicepresidente, Mariano Silveyra.

«Había una cláusula muy explícita de cambio de control, si dos personas en concreto abandonaban su puesto de trabajo y eso ocurrió. Hablaba (la cláusula) en concreto de esas dos personas», ha explicado a Business Insider España el consejero delegado del Grupo Auro, Jaime Banús.

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Cabify ha manifestado su intención de solicitar medidas cautelares contra esta desconexión, aunque Banús ha opinado que no deberían concedérselas porque estas dos salidas suponen «un incumplimiento real del contrato». Al mismo tiempo el CEO del Grupo Auro ha confirmado que les ha llegado la solicitud de un arbitraje iniciado por Cabify sobre estas licencias.

Al mismo tiempo, las dos compañías tienen un conflicto por la situación de otros 1.000 VTC, los pertenecientes a Auro como tal, sobre los cuales un laudo arbitral llegó a permitir a Auro explotarlos con otras aplicaciones al anular la cláusula de no competencia del acuerdo con Cabify, aunque posteriormente, en octubre de 2020, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid anuló precisamente ese punto del laudo, lo que llevaba la discusión a la casilla de salida.

Pese a la decisión del tribunal, esos vehículos siguen operando en varias plataformas, según ha confirmado el CEO del Grupo Auro. «Actualmente están trabajando tanto con Cabify como con Uber. Nosotros cumplimos las horas estipuladas por contrato con Cabify», ha explicado Jaime Banús.

La compañía de licencias VTC está preparando un recurso ante el Tribunal Constitucional sobre la decisión del alto tribunal madrileño, ya que en el caso de Auro no pueden aludir a la cláusula de cambio de control, porque no figura en el contrato actual que tienen con Cabify.

«Si limitas la oferta a un player, la ocupación de tus vehículos es inferior»

El argumento del Grupo Auro para tratar de convertirse en una compañía multiplataforma es que atarse a una sola aplicación supone perder demanda. Por esto la pugna con Cabify para poder trabajar con otras aplicaciones, pese a que el ‘unicornio’ español esgrime que su contrato actual les obliga a no trabajar con la competencia.

Banús asegura que no aceptarían un contrato de exclusividad con ninguna otra aplicación, ni siquiera con Bolt, el gigante estonio valorado en 7.400 millones que llegó a España hace 6 meses y cuenta con una ingente financiación que podría gastar en tener su propia flota, como ya tienen Uber (Moove Cars) y Cabify (Vecttor).

«Creemos que para maximizar la ocupación hay que tener la mayor demanda posible, y para eso hay que no depender de una única plataforma. No queremos volver a tener una dependencia de una sola plataforma y no negociaríamos en exclusividad con ninguna«, ha defendido el CEO del Grupo Auro.

Por este motivo también lanzaron hace un año su propia aplicación móvil de transporte de viajeros. «Si limitas tu oferta a un único player, la ocupación de tus vehículos es inferior. Por eso lanzamos la aplicación. No nace con el objetivo de competir contra Cabify, Uber o Bolt, lo que queríamos era maximizar la ocupación de nuestros vehículos y atacamos al cliente corporativo», ha explicado.

Aunque Auro sigue estando disponible como aplicación para usuarios particulares en las tiendas de aplicaciones, este segmento supone apenas el 5% de su negocio, ya que la mayoría procede de clientes de empresas y de administraciones públicas, al haber ganado varios concursos de compañías públicas como Renfe o RTVE.

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«Representa un porcentaje pequeño de nuestra facturación, pero está yendo bien«, ha admitido Banús, que ha insistido en que con esta aplicación pueden «complementar la ocupación» de sus VTC en horarios valle. «La demanda se concentra en los fines de semana, y ahí lo hacen muy bien Cabify, Uber y Bolt», ha señalado.

El Grupo Auro también tiene una filial de envíos para empresas, denominada Closer Logistics, que operan con vehículos diferentes a los VTC, entre ellos muchas motos con las que realizan repartos para aplicaciones de comida a domicilio. «Tenemos más de 2.000 empleados y este año tenemos perspectivas de multiplicar su facturación por dos», ha explicado el ejecutivo.

La inminente regulación de las VTC

La regulación es otro de los elementos clave para el sector de las VTC, pendiente de las leyes que adopten cada una de las comunidades autónomas, las que deben ocuparse de legislar el sector tras los 4 años de moratoria que impuso el Real Decreto Ley 13/2018, el denominado Decreto Ábalos por el entonces ministro de Fomento José Luis Ábalos.

Ese decreto, aprobado tras las protestas del sector del taxi, señalaba que las VTC solo podían encargarse del transporte interurbano, pero les permitía operar en el interior de las ciudades hasta octubre de 2022, dejando lo que ocurriera con posterioridad a cargo de las regulaciones regionales.

Pero justo al final del año 2021 la Comunidad de Madrid —donde opera la mitad de las autorizaciones VTC, unas 8.421 de 17.681 que hay en toda España, según datos del Ministerio de Fomento actualizados al 3 enero de 2022— sacó un anteproyecto de ley que recoge que los vehículos VTC podrán circular por las ciudades, aunque no buscar clientes ni captar viajeros que no hubieran contratado previamente el servicio.

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«El gobierno de Madrid ya ha anunciado que va a regular en favor de las VTC, eso nos da tranquilidad y la seguridad que llevamos años buscando», ha valorado Banús, que espera que el gobierno regional madrileño se mantenga «firme» pese a las protestas del sector del taxi, que ya ha anunciado que pedirá indemnizaciones millonarias si se mantiene ese anteproyecto.

Auro tiene también unas 200 licencias en Cataluña, 35 en la Comunidad Valenciana y 60 en Andalucía. «En Cataluña y Valencia tenemos más incertidumbre, pero entendemos que antes o después se buscará una solución al problema, y en Andalucía creemos que hay posibilidades de que se apruebe una regulación parecida a la de Madrid», ha señalado el consejero delegado del Grupo Auro.

Business Insider



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