El otro día en Twitter, una usuaria (que tampoco voy a nombrar mucho más allá de exponer lo que publicó para no hacerla la publicidad que estaba buscando con la serie de imbecilidades que se dedicó a escribir), publicó un tuit indicando literalmente: «Qué callados están los taxistas con la subida de la gasolina y diésel. Es un poco extraño».

Este mensaje derivó en decenas de ataques al sector del taxi por parte de la típica jauría de usuarios afines a Ciudadanos, al PP y sobre todo a Vox, dando todo tipo de contestaciones irrespetuosas y en los que incluso, la misma autora del tuit, nos acusa, a los taxistas de que el gobierno nos tiene silenciados o hasta de que nos pagan para que no protestemos por las subidas de los carburantes.

Toda una serie de ya no sólo bulos, sino de graves afirmaciones y de acusaciones que cualquier persona con un mínimo de sentido común sabe que no son ciertas. De hecho, estas mentiras se desmontan tan fácilmente como haciendo una búsqueda en Internet. Pero claro, ¿Para qué tanto esfuerzo si puedes mentir para lanzarnos a tus leones? Y del mismo modo, ¿Para qué tanto esfuerzo en contrastar la información si crees que en un grupo de trabajadores como es el colectivo del taxi ya tienes otra arma arrojadiza para atacar el gobierno?

Porque no nos engañemos, los taxistas a esta gente no les importamos nada, simplemente pretenden usarnos como ariete contra el gobierno, y si no estás conforme o si te defiendes de sus mentiras, te insultan, te difaman e intentan pisotear tu imagen en manada. Y lo peor es que no sólo lo hacen con nosotros, es que lo hacen con todos los colectivos que no les bailan el agua, como buenos señoritos cortijeros. 

¿Por qué no se manifiestan ellos si tan en contra están del gobierno? Pues porque volvemos a la lucha de clases, al ordeno y mando y al mientras te pisoteo como están haciendo desde el PP o de Vox, te intento utilizar para mis intereses y si no, te machaco a base de mentiras. 

Volvemos al cayetano manifestándose en el barrio más caro de Madrid porque le cierran el bar, mientras la que da golpes a la cacerola es la señora de la limpieza a la que la han cerrado el barrio entero como si fuera ganado…

Porque es un verdadero insulto a la inteligencia y denota muy pocas luces simplemente el hecho de creer que un sector del taxi, tan afectado en estos momentos por el precio del carburante no vaya a actuar ante esta situación.

El taxi tomará contra el gobierno y contra quien sea las acciones que consideremos convenientes, cuando consideremos convenientes y como consideremos convenientes, tanto para el interés del sector en particular, como para los intereses tanto de los usuarios y las usuarias y como del resto de ciudadanos y ciudadanos, porque básicamente, somos un servicio público. 

Y lo haremos y lo estamos haciendo por responsabilidad con todas y todos, no porque ahora venga una señora o un partido o quien sea a decirnos lo que tenemos que hacer o contra quien tenemos que actuar. Sabemos de qué pie cojeáis desde hace mucho tiempo. No subestimes el trabajo de nuestros representantes.

Pero lo que no vamos permitir es que nos pretendan usar y menos que nos falten al respeto.

Y se lo vamos a permitir tanto a ninguna persona que mienta sobre nosotras y nosotros, como a ningún partido político que lo promueva. Porque sí, lo que acaba de hacer esta señora aparte de un problema de clase, intentado azuzarnos como si fuéramos perros de presa, también lo hacen determinados partidos políticos, los cuales sabemos que se mueven por unos intereses totalmente contrarios a los nuestros, intereses totalmente contrarios a los servicios públicos y a los derechos de la ciudadanía.

Y lo grave es como decía antes, que no sólo lo hacen con los taxistas, lo han con el resto de trabajadoras y trabajadores, hasta el punto de montarse su sindicato vertical para utilizar a la clase trabajadora en contra de sus propios intereses. Es bastante lamentable, por ejemplo, ver al rider vocero del sindicato títere de la CEOE señalando a UGT por no manifestarse contra el gobierno, achacándolo a que la misma UGT junto con CCOO fue parte de la ley rider. En pocas palabras, el criado del señorito intentando matar dos pájaros de un tiro: Atacar a UGT frente a la opinión pública y seguir intentando derribar la ley rider…. No dan puntada sin hilo.

Porque el problema no es que una persona suelte falsedades, el problema es que la derecha vive de eso, de las mentiras, de la confrontación y de usar a los demás para sus propios intereses, o más bien, de sus amos. El hecho de que una persona en particular lo haga, es fruto de la falta de conciencia, de criterio o simplemente de inteligencia.

Y aparte de esto, volvemos a lo peligroso que es la falta de criterio que ha sembrado la derecha en este país para que haya personas que se crean sus mentiras con el objetivo de hostigar a cualquier colectivo al que no puedan utilizar, como decía como arma arrojadiza. Están muy acostumbrados a hacerlo impunemente y que al final, los que salgamos heridos seamos los demás

No somos los criados de nadie como han pretendido hacer con nosotros y menos que nos utilicen en contra del interés general, porque eso es lo que creen que somos, una herramienta para seguir enfrentándonos mientras ellos siguen en el poder.

Y ojo que con la izquierda chupi también nos pasa lo mismo, pero a otro nivel y que sinceramente no sé qué es peor, porque, al final el que está acostumbrado a mandar, a creerse superior y a usar a los demás para su propio beneficio es algo que ya lleva implícito la derecha, su clase y es un enemigo natural de la clase obrera. 

Pero que, dentro de la misma izquierda, se señale a un sector de trabajadores y se les marque por votar a la derecha, siendo igual de falso que los argumentos de la derecha contra nosotros, en lugar de trabajar para traerlos a la misma trinchera, es para hacérselo mirar y mucho. Más que nada porque luego perdemos elecciones en nuestros barrios por no atraer a la gente trabajadora a la izquierda y luego nos preguntamos por qué. /El Comun

¡Coméntalo en Facebook!

comments





Source link