La tormenta perfecta

Ayer vivimos una nueva jornada histórica. El taxi de Cataluña se movilizó a favor de limitar el número de vehículos VTC que, tras el final de la moratoria del decreto Ábalos, puedan realizar servicios urbanos, y contra la posibilidad de que la Generalitat decida plantear una regulación semejante al nefasto modelo neoliberal que quiere establecer Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid.

La voluntad del sector es firme y clara, y ayer quedó evidenciada en una masiva participación, más de 4000 taxis del AMB y del resto de Cataluña, unidos, con una sola voz.

Un paro preventivo ante la indecisión que parece afectar a una parte de la clase política catalana, básicamente a Juntsxcat, y en menor medida, tambien a ERC, que aunque mostraron su deseo de trabajar en consenso con el sector, no se han posicionado oficialmente en establecer una contingentación para los vehículos VTC, creando una incertidumbre que compromete el futuro del taxi.

Y aunque se trate de una cuestión de voluntad política, ya que las competencias son autonómicas y no entendemos que puedan haber excusas de tipo jurídico, la presión y el compromiso de todos los actores del sector del taxi es vital para conseguir los objetivos y asegurar un futuro digno para nuestras familias.

No vamos a permitir un modelo que pretenda igualar ambos sectores, que suponga una liberalización encubierta del transporte de viajeros y un cambio de las reglas de juego a mitad de partida, que no beneficia a los ciudadanos como ya se puede comprobar en otros países donde plataformas como Uber han apartado al taxi y ahora tienen el poder absoluto del mercado que aprovechan para encarecer los precios hasta límites absolutamente prohibitivos.

No vamos a permitir que se antepongan los intereses económicos o partidistas a los intereses del taxi y del resto de ciudadanos, ni que se destruyan elementos democráticos en favor de imposiciones de plataformas digitales que pagan sus impuestos en paraísos fiscales y que contribuyen a destrozar el Estado del bienestar.

Esta es nuestra prioridad absoluta y desde Élite seguimos trabajando sin descanso, y con la convicción de llegar hasta las últimas consecuencias si fuera necesario.

Llegaremos hasta donde haga falta y hoy más que nunca sabemos que como sector somos imparables.

La tormenta perfecta



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